Selección,
elección, censura… a partir de la experiencia.
¿Qué es censura?, si nos enmarcamos
en lo que dice la RAE como definición de censura, podemos decir que dentro de
las definiciones que nos presenta y que puede ser aplicada a la literatura,
tenemos: “Dictamen
y juicio que se hace o da acerca de una obra o escrito; nota,
corrección o reprobación de algo”; entre otras.
Después de leer las opiniones de varios escritores, hay
un consenso que, si hay censura, pero esta viene de la mano de las editoriales
y no de los escritores, primando la línea comercial más que la valórica.
Donde
encontramos la censura, en muchas partes. En las instituciones educacionales,
en la sociedad desde una moral, a veces mal entendida; en la religión, en las
condiciones del mercado editorial y como decíamos anteriormente en los mismos
escritores.
Pero
que pasa con la autocensura, con la que los escritores se autoaplican, ya que
si no escriben sobre determinados temas no son publicados. Con la “elección” de
los planes lectores en los colegios, es interesante preguntarnos si en esa
elección tenemos selección o censura.
De
acuerdo a mi experiencia, en la elaboración de los planes lectores, tienen
incidencias importantes los padres, pues ellos censuran temas como la muerte,
el sexo, la droga entre otros. Como padres quieren tapar el sol con un dedo y
sacar la realidad que estamos viviendo y que se refleja en la literatura.
Como
adultos queremos que nuestros niños y jóvenes lean cierto tipo de literatura, porque
de acuerdo a eso ellos van adquiriendo ciertas habilidades que les permiten
desarrollarse en el ámbito escolar, cultural e intelectual.
Como
bibliotecaria y mediadora de lectura, siento que nuestra función y aporte va
directamente dirigido por velar por la diversidad y permitir a nuestros niños y
jóvenes en buscar y potenciar el propio interés literario, para que desde una
lectura impuesta y formadora, pasemos a una literatura por placer.
También debemos considerar que hoy nuestros
lectores tienen diversos canales de llegar a la literatura y aunque nosotros
queramos vetar cierto tipo de literatura, puede llegar de igual forma a
nuestros lectores.
Dentro de la censura podemos mencionar diversas
obras que han sido censuradas en distintos tiempos de la historia, dentro de
las cuales podemos mencionar:
Alicia
en el país de las maravillas,
prohibido en la provincia china de Hunan en 1931. Otro libro infantil censurado
es la saga de Harry
Potter, en los
Emiratos Árabes bajo la acusación de incentivar a la brujería, al igual como la
censura que se aplicó en EEUU en torno al primer tomo de la saga. La dureza de los valores norteamericanos y su sentido excesivo de
la protección hacia los niños censuró a Roald Dahl y su libro Charlie y la fábrica de
chocolate porque mostraba una pobre
filosofía de vida. Podemos también mencionar libros infantiles que se han
censurado bajo la acusación de tener contenidos racistas son Tom Sawyer, Las aventuras de Huckleberry
Finn, La cabaña del tío Tom o El negrito Sambó, Belleza negra de
Anna Sewell fue censurado en Sudáfrica simplemente porque el título contenía la
palabra «negra».
Para
concluir, podemos decir que la literatura infantil-juvenil, no está ajena a la
censura, que algunos libros son censurados por las ganas de prohibir ya sea por
prismas políticos, morales, religiosos. Pero también debemos tener conciencia
de que nuestros lectores están en formación, por tanto, siempre tendremos la
inquietud de si estamos seleccionando para ellos o censurando para ellos.
Debemos por lo mismo, preocuparnos de dar una oferta de un buen repertorio de
títulos, que les permita tanto a ellos como a su entorno estar actualizados en
esta expresión artística.
Al lector debemos darle herramientas para que
puedan ejercer su libertad en la elección en lo que leen de acuerdo a su interés,
necesidades y características.
