martes, 8 de julio de 2014

Selección, elección, censura… a partir de la experiencia.


¿Qué es censura?, si nos enmarcamos en lo que dice la RAE como definición de censura, podemos decir que dentro de las definiciones que nos presenta y que puede ser aplicada a la literatura, tenemos: “Dictamen y juicio que se hace o da acerca de una obra o escrito; nota, corrección o reprobación de algo”; entre otras.
Después de leer las opiniones de varios escritores, hay un consenso que, si hay censura, pero esta viene de la mano de las editoriales y no de los escritores, primando la línea comercial más que la valórica.
Donde encontramos la censura, en muchas partes. En las instituciones educacionales, en la sociedad desde una moral, a veces mal entendida; en la religión, en las condiciones del mercado editorial y como decíamos anteriormente en los mismos escritores.
Pero que pasa con la autocensura, con la que los escritores se autoaplican, ya que si no escriben sobre determinados temas no son publicados. Con la “elección” de los planes lectores en los colegios, es interesante preguntarnos si en esa elección tenemos selección o censura.
De acuerdo a mi experiencia, en la elaboración de los planes lectores, tienen incidencias importantes los padres, pues ellos censuran temas como la muerte, el sexo, la droga entre otros. Como padres quieren tapar el sol con un dedo y sacar la realidad que estamos viviendo y que se refleja en la literatura.
Como adultos queremos que nuestros niños y jóvenes lean cierto tipo de literatura, porque de acuerdo a eso ellos van adquiriendo ciertas habilidades que les permiten desarrollarse en el ámbito escolar, cultural e intelectual.
Como bibliotecaria y mediadora de lectura, siento que nuestra función y aporte va directamente dirigido por velar por la diversidad y permitir a nuestros niños y jóvenes en buscar y potenciar el propio interés literario, para que desde una lectura impuesta y formadora, pasemos a una literatura por placer.
También debemos considerar que hoy nuestros lectores tienen diversos canales de llegar a la literatura y aunque nosotros queramos vetar cierto tipo de literatura, puede llegar de igual forma a nuestros lectores.

Dentro de la censura podemos mencionar diversas obras que han sido censuradas en distintos tiempos de la historia, dentro de las cuales podemos mencionar:

Alicia en el país de las maravillas, prohibido en la provincia china de Hunan en 1931. Otro libro infantil censurado es la saga de Harry Potter, en los Emiratos Árabes bajo la acusación de incentivar a la brujería, al igual como la censura que se aplicó en EEUU en torno al primer tomo de la saga. La dureza de los valores norteamericanos y su sentido excesivo de la protección hacia los niños censuró a Roald Dahl y su libro Charlie y la fábrica de chocolate porque mostraba una pobre filosofía de vida. Podemos también mencionar libros infantiles que se han censurado bajo la acusación de tener contenidos racistas son Tom Sawyer, Las aventuras de Huckleberry Finn, La cabaña del tío Tom o El negrito Sambó, Belleza negra de Anna Sewell fue censurado en Sudáfrica simplemente porque el título contenía la palabra «negra».

Para concluir, podemos decir que la literatura infantil-juvenil, no está ajena a la censura, que algunos libros son censurados por las ganas de prohibir ya sea por prismas políticos, morales, religiosos. Pero también debemos tener conciencia de que nuestros lectores están en formación, por tanto, siempre tendremos la inquietud de si estamos seleccionando para ellos o censurando para ellos. Debemos por lo mismo, preocuparnos de dar una oferta de un buen repertorio de títulos, que les permita tanto a ellos como a su entorno estar actualizados en esta expresión artística.
Al lector debemos darle herramientas para que puedan ejercer su libertad en la elección en lo que leen de acuerdo a su interés, necesidades y características.




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